Más allá de los destinos más conocidos, la Costa Cálida esconde lugares impresionantes, pequeños refugios donde podemos disfrutar del Mediterráneo.
Hay rincones que nos invitan a frenar y ser conscientes del ritmo acelerado que solemos llevar en el día a día. Nos invitan a pasear sin prisas, mirar el mar en silencio y a reconectar con nosotros, con lo que somos.
Porque vivir en Murcia es un privilegio, es poder improvisar una escapada a una cala escondida en cualquier momento o contemplar un emocionante atardecer frente al Mediterráneo sin tener que esperar a las vacaciones.
A continuación, recorremos algunos de los lugares especiales que convierten a Murcia y su costa en un destino muy atractivo para disfrutar.
Calblanque
El Parque Regional de Calblanque se sitúa entre Cartagena y La Manga, reconocido como uno de los espacios protegidos más emblemáticos de la Región de Murcia.
Este Parque Regional cuenta con extensas playas naturales, salinas y colinas que crean un entorno con gran valor ecológico y paisajístico.
Entre sus playas y calas más especiales se encuentran:
- Playa Larga
- Cala Arturo
- Playa Parreño
- Playa Cola de Caballo
- Cala Dorada
- Playa Negrete
Hay que tener en cuenta que, al tratarse de un Parque Regional está protegido, por lo que la entrada de vehículos privados es limitada. No obstante, dispone de aparcamientos gratuitos en los que estacionar para acceder a pie hacia sus playas y calas.
Cabo Tiñoso
Cabo Tiñoso es un espacio natural caracterizado por sus acantilados y pequeñas calas escondidas entre sus rocas.
Se ha logrado conservar su belleza gracias a las restricciones de acceso a algunas playas. Es un lugar que atrae a los amantes de la belleza natural, senderistas, aficionados al Kayak, amantes del buceo y personas que buscan alejarse de zonas más concurridas.
Los caminos que permiten recorrer esa zona ofrecen algunos de los miradores más impresionantes de la Costa Cálida, desde los que se pueden disfrutar atardeceres impresionantes, cuando la luz se va escondiendo entre su paisaje.
Además, alberga un importante patrimonio histórico ligado a las antiguas baterías militares y fortificaciones defensivas que forman parte de la historia de nuestra región.
La Azohía
La Azohía es una pequeña localidad costera que se encuentra entre el mar y la montaña, la cual sigue manteniendo la esencia de los pueblos marineros.
En ella se respira tranquilidad y cercanía entre sus espacios naturales protegidos. Esta tranquilidad y la calidad del entorno, junto con la proximidad a Cartagena, la han convertido en uno de los destinos más demandados para visitar.
Cabo de Palos
Cabo de Palos es uno de los lugares más emblemáticos de la Región de Murcia. Conocido por su histórico faro, su puerto y su oferta gastronómica, representa uno de los mejores destinos para vivir al estilo mediterráneo.
Durante el verano, sus calles se llenan de vida. Mientras que fuera de temporada alta, se puede disfrutar de un ambiente relajado, paseos frente al mar y la posibilidad de disfrutar del mar con gran tranquilidad.
Además, en él se encuentran unos de los mejores destinos de buceo de Europa, como son la Reserva Marina de Cabo de Palos e Islas Hormigas.
Vivir en Cabo de palos significa tener acceso a algunos de los paisajes de costa más especiales, además de contar con una gran cantidad de servicios.
Gredas de Bolnuevo
Las Gredas de Bolnuevo constituyen uno de los paisajes más extraordinarios de la Región de Murcia. Es un monumento natural que no solo destaca por su belleza, sino por el entorno en el que se encuentra. A pocos pasos se puede acceder a la playa de Bolnuevo, que cuenta con aguas tranquilas ideales para disfrutar del Mediterráneo en familia o simplemente relajarse frente al mar.
La combinación entre el mar y su paisaje lo convierte en un destino con gran encanto.
Salto del Usero
El Salto del Usero es un oasis escondido en el interior de Murcia; es un tesoro natural capaz de sorprender a cualquier persona que vaya a visitarlo. Este se sitúa en Bullas y se ha convertido en uno de los espacios naturales más emblemáticos de Murcia.
El paso del río ha provocado una pequeña cascada y una piscina natural de aguas cristalinas que, durante el verano, se convierte en el refugio perfecto de quienes buscan belleza, relajarse y refrescarse.
El entorno, rodeado de vegetación, invita a desconectar, pasear y disfrutar con la tranquilidad que ofrece el paisaje